Tuesday, June 28, 2005

De todas, de ninguna:

I.-Una cuestión de honor.

-Acéptalo, eres un “One-Night Stand”-decía mi prima Lucía tratando de analizarme- eres un inestable y pues la verdad no puedes aspirar a ser algo mas que eso... Una aventurilla.

(Ouch.)

Sus palabras me dolían de cierta manera pero a la vez sabía que no estaba del todo equivocada. No era que yo aspirara a algo mas de ese calificativo de “One Night Stander”, pues sabía bien que merecía cada una de las letras que lo conformaban. Me lo había ganado a pulso y ella lo sabía. Continuaba callado.
-O te enamoras de zorras o eres un pendejo con viejas que realmente te pudieran querer.

(Severa.)

Nuevamente tenía razón. Yo continuaba callado.
-Primito, sigues así y neta si te vas a morir solo.

(Sensata.)

No era algo que no supiera, esta vez no dolieron tanto sus palabras. Estaba tan acostumbrado a mi soledad que en ocasiones llegaba a extrañarla. Tal vez ese era mi problema.
-Aparte estas engordando, y con esas lonjas ahora si neta que nadie te va a querer.

(Superficial.)

Después de esas palabras la dejé hablando sola en su cuarto, donde ella recostada y abrazando una almohada me criticaba sin piedad. Podía soportar cualquier cosa menos que ella, siendo un par de huesitos conectados a una cabeza, se atreviese a decirme obeso. Le contesté con mi indiferencia. Pensé en dar un portazo, pero no le daría el gusto. Talvez eso era lo que ella quería, un poquito de mi atención.

Minutos después llamó a mi celular, probablemente para seguir criticándome, probablemente para pedir perdón. No le contesté, sin embargo me quedé pensando en alguna manera de hacer que se tragara sus palabras. Tenía que demostrarle que podía ser mas que una “aventurilla”, como ella de manera tan despectiva me había clasificado.

Es así como comenzó toda esta historia. No fue una apuesta, mucho menos una promesa, fue una cuestión de honor, prestigio y orgullo.

II.-Yoshi’s Pub

Tres horas después me encontraba sentado en mi segundo hogar. Yoshi’s Pub. La barra estaba tan sucia como siempre, con sus cicatrices de cigarro apagado y huellas blancas redondas de las bebidas que no usaron portavaso. Yoshi, dueño del establecimiento, infalible amigo mío, sentado al otro lado de la barra, con cigarro prendido y usando sus lentes sin aumento, me servía otro vodka.
-No vas a creer lo que me dijo mi prima.
-¿Cuál prima? ¿La “Lolita”, la “Bitch” o la “gordibuena”?
-Lucía.
-Ah, la “Lolita”.
-Simón, ella.
-¿Qué te dijo?
-Que era un “One night stand”.
-¿Cómo? ¿Cómo? ¿qué quería un one night stand contigo?
-No guey, no mames, no seas marrano.- Contesté.
-Porque marrano, yo si tendría un “One night stand” con ella.
-¿Qué? Ese no es el punto.
-¿Por qué no? ¿No soy lo suficiente bueno para tu prima?.
-¿Te puedes callar por favor? Dejame terminar.
-...Esta bien.- Repuso.
-Bueno, el punto es que ella cree que no puedo tener novia por que soy un “inestable”.
Yoshi me miraba en silencio, como esperando a que continuara hablando. Acercó su cigarro a su boca aspirándolo de nuevo. Al ver que yo no continuaba hablando contestó:
-¿Y que es lo que no iba a creer? Ella tiene razón.
-¿Ya vas a empezar tu también?
-Mira, no quería decírtelo bajo estas circunstancias pero yo también creo que tienes un grave problema de temor al compromiso.
-Claro que no.
-Perdón, no es tanto temor, yo mas bien diría fobia.
-No creo la neta, la neta guey yo si he querido tener morrita pero pues nomas no.
-Claro ahora no es tu culpa verdad.
-Hay que tener estándares en la vida, no puede ser uno conformista.
-Estoy de acuerdo, pero tu te pasas, tienes tu autoestima muy alto, talvez mucho mas de lo que deberías.
-Ya me voy dude, estas igual que mi prima, te la deberías de conseguir, harían buena pareja, los dos son igual de idiotas.
-Perate, no te vayas, eres bien chido, deja me termino mi cigarro.
-Mejor sirveme otro vodka.-Respondí resignado a quedarme.
-Guey, no mas piensa en esto, las ultimas cuatro viejas con las que has salido han tenido morrito, eres el lover guey, y nada más. Todos lo saben, tan solo dilo.
-Soy un “one night stand”.
-El primer paso es la aceptación bari, pero me gusta mas él término “man-whore”.
Reímos y seguimos tomando por siete cigarros mas y media botella mas de vodka.

Era algo que supe desde la primera vez, desde la primera noche que comencé a ser la aventura de una mujer. El negarlo era solo un mecanismo mas para evitar una realidad que no podía aceptar por alguna extraña razón, pues a decir verdad parecía que disfrutaba plenamente. Pero aquella noche suscitaron las últimas consecuencias de mi paciencia, de mi estabilidad como persona pues no quería ser mas como era, ni continuar con la fama que me había adjudicado. Quería dejar de ser visto como un consolador desechable andando. Me daba asco como persona.

El mañana parecía una tierra llena de promesas y nuevas oportunidades. Estaba dispuesto a cambiar. La historia apenas comenzaba y seria yo quien escribiría el resto de las determinantes líneas de mi rumbo.

Quería dejar de ser de todas...de ninguna.

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